Preguntas Frecuentes
¿Por qué las galletas de mantequilla se deshacen en la boca?
Cuando una galleta de mantequilla se deshace en la boca, no es casualidad. Esa sensación depende de la proporción de mantequilla, del tipo de masa, del grosor de la galleta y del punto exacto de horneado. Una textura demasiado dura pierde delicadeza; una demasiado blanda pierde carácter.
En La Luarquesa, nuestras galletas buscan ese equilibrio entre lo crujiente y lo fundente. Los bollinos de Luarca, por ejemplo, tienen un tamaño generoso y un intenso sabor a mantequilla, pero al morderlos se rompen con facilidad y dejan una sensación agradable y duradera.
Esa textura es una de las grandes virtudes de las galletas de mantequilla. No se trata solo de que crujan, sino de que el bocado resulte ligero, sabroso y fácil de disfrutar. Por eso una buena galleta de mantequilla no se come deprisa: se saborea.
