Nuestra historia
Hoy, hace más de 130 años, mi tatarabuela Eduviges López creó esta maravillosa galleta de 45 gramos. Hacía una masa a base de huevos, mantequilla, harina y azúcar; las amasaba y las aplastaba con el culo de un vaso de sidra.
Hoy, después de 130 años, las seguimos elaborando exactamente igual, con un molde que copia la forma de ese vaso de sidra.
Así nacieron los bollinos de Luarca en la trastienda del ultramarinos que Eduviges fundó junto a su marido, Adolfo García, en Luarca.
A ellos les siguió una nueva generación, Manuel y Marino, y luego los nietos, José Manuel y Marino.
Y ahora aquí estamos nosotros, los bisnietos José Manuel y Marino. Como podéis ver, no hemos cambiado ni nuestros nombres, al igual que la fórmula de nuestras galletas.
En estos 130 años hemos hecho muchas cosas: más galletas, nuevas formas, sabores y presentaciones, pero siempre con el alma que hay dentro de esta gran galleta: el bollín de Luarca.
Porque, con el paso del tiempo, lo difícil es no cambiar.