Usamos solo huevos de cáscara, como los de casa.

Cocinadas con mantequilla de primera calidad.

¿Harina? La de nuestro proveedor de toda la vida.

Azúcar, el justo

SIN COLORANTES NI CONSERVANTES, de verdad.

Así de simples, así de buenas

Desde 1896

Hoy, hace más de 130 años, mi tatarabuela Eduviges López creó esta maravillosa galleta de 45 gramos. Hacía una masa a base de huevos, mantequilla, harina y azúcar; las amasaba y las aplastaba con el culo de un vaso de sidra.

Hoy, después de 130 años, las seguimos elaborando exactamente igual, con un molde que copia la forma de ese vaso de sidra.

Disfruta del sabor de siempre

Porque en cada una de nuestras galletas encontarás un pedacito de nuestra historia.

El bollín de Luarca

Galletas que enamoran

Especialidades

Galletas de cortesía